viernes, 20 de febrero de 2009

Y TRAS MÁS DE DIEZ MINUTOS...



Estaba haciendo una cura en la habitación para lo cual había echado a todos los familiares fuera. La cura se alargó algo más de lo normal porque era una herida quirúrgica en la cabeza y el paciente (para colmo el mismo Rumano del clexane ) no había querido raparse el pelo, de forma que no conseguía pegarle el apósito porque el pelo lo levantaba y me lo impedía. Cuando llevaba unos 5 minutos o más en la habitación noto que intentan abrir la puerta, la cual estaba rota y tan sólo se podía abrir por dentro, yo pegue un grito diciendo que estoy curando y que se esperen un poco que en seguida termino.
Pasados 5 minutos más vuelven a intentar abrir, y yo vuelvo a gritar pero esta vez algo más enfadada, y cuando vuelven a intentar entrar por tercera vez;yo pensando que eran los familiares que querían entrar; me voy hacia la puerta nerviosa por el apósito que no se pegaba y por los golpecitos en la puerta gritando: "Hay que ver que poca paciencia que tiene la gente que no la dejan a una trabajar..." y no se cuantas burradas más.
Imaginaros mi cara de sorpresa y tremenda vergüenza al ver que era el neurocirujano que se le había olvidado decirle algo al paciente y yo lo había tenido esperando en la puerta más de 10 minutos ( y más los neurocirujanos que son como semidioses y yo era una simple estudiante).

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